post-title Francis Mallmann cocinó en El Potrerillo de Larreta

Francis Mallmann cocinó en El Potrerillo de Larreta

Publicado por:

Francis Mallmann cocinó en El Potrerillo de Larreta

Francis Mallmann cocinó en El Potrerillo de Larreta

El chef argentino más famoso en el mundo visitó este sábado la Hostería de El Potrerillo de Larreta para un evento exclusivo organizado por Patagonia Flooring.

“Los acompaño desde hace tres años, me atrae mucho lo que hacen, siento que tiene que ver mucho con mi vida, cómo trabajan la madera. Yo los llamé a ellos, es una historia muy linda”, expresó Mallmann frente a un nutrido público.

En un escenario con vista a nuestras sierras, Mallmann contó anécdotas de su vida, sus inicios como cocinero en la Patagonia, su paso por Europa y su relación con la gastronomía, mientras Kevin Saramaga, CEO de Patagonia Flooring, sumaba la anécdota de esta gira que desde hace más de un año tiene al chef como Embajador.

“Soy un señor que se dedica a cocinar con fuegos, tengo seis hijos, una vida muy linda, de mucha suerte, creo, eso es lo especial que tengo. Amo lo que hago. Y la Patagonia es muy importante para mí porque ahí me crié, me dio la esencia de lo que soy y me ha acompañado toda la vida”.

De hecho, Mallmann es conocido como un activista contra la implantación de salmoneras artificiales en el Canal Beagle.

“Hace un tiempo comenzamos a escuchar los problemas que hubo en Chile con el tema de los antibióticos que le dan al salmón. Nos enteramos de un proyecto para instalar salmoneras en el Canal Beagle, por un convenio con Noruega, y hace tres meses decidimos dejar de servirlo en todos nuestros restaurantes de Argentina y del mundo. Creo que nunca es tarde para hacer cambios y empezar de nuevo”. El chef agregó: “No todo se puede hacer en todos lados y que hay que ser respetuosos de la tierra, del ambiente”, y reiteró que uno de los propósitos de la gastronomía es también difundir que hay que aprender a mirar la tierra y cocinar con lo que ella te da, en cada región, en cada país sin necesitad de mirar, implantar e importar lo que no hay. “En 30 años no vamos a estar comiendo ya casi carne ni pescado”, finalizó Mallmann.

Los estudios acerca de las salmoneras, de hecho, indican que luego de 8 años, la jaula de salmón termina por destruir toda la biodiversidad del sector donde fue instalada, matando a todos los seres vivos y dejando un espacio muerto de muy difícil regeneración. Una de las especies que más daño sufriría es la centolla, joya de la cocina patagónica.

FUENTE: www.resumendelaregion.com

Comentarios